El 104

  • El servicio telefónico de Asistencia al adolescente en crisis comenzó a funcionar el 3 de noviembre de 2003 en San Martín de los Andes.
    Es un número gratuito, fácil y directo para la comunicación en momentos de crisis.
  • Se atiende de 18 a 20 horas, todos los días del año.
  • Es un servicio anónimo y desinteresado. Cuando se corta la llamada ya no se vuelve a saber del caso.
  • El obj

    Cuando estamos deprimidos tenemos la tendencia de enfocar las cosas bajo un punto de vista muy estrecho. Con el paso de una semana o un mes, las cosas podrían cambiar completamente de aspecto
    etivo es brindar escucha y contención de manera cálida, humana y confidencial, orientando a los adolescentes sobre una base informal y no clínica.
  • Posibilita el contacto con las instituciones que ayudan a superar estas situaciones, ofreciendo información sobre los servicios y recursos que posee la comunidad para mejorar la calidad de vida de los chicos y jóvenes.
  • En los llamados de urgencia, si se solicita la intervención, se recurre a los servicios de emergencia de que dispone la comunidad, como la Guardia del Hospital, Bomberos y Policía.


Quiénes prestan oído

  • Los operadores somos voluntarios de la ciudad. Fuimos preparados e instruidos por el Centro de Asistencia al Suicida Buenos Aires, primera institución argentina que desde el año 1967 atiende a personas con ideas o fantasías suicidas. Nuestro equipo está continuamente supervisado por profesionales de la salud, quienes coordinan la atención.
  • Los voluntarios trabajamos con total reserva, respondiendo a cada consulta de situación crítica en forma enteramente confidencial, porque el anonimato de ambas partes asegura la privacidad de los problemas de la persona que llama.
  • No juzgamos, no partimos de preconceptos, tampoco damos soluciones, pero sí orientamos hacia alternativas posibles. No despertamos expectativas irrealizables sino que nos adecuamos al momento histórico personal de aquellos que llaman.
  • Después de contener a aquellos que se comunican, pensamos en conjunto en cambiar de actitud, de ampliar las miradas. La idea es estimular todos los recursos positivos que poseen, para mejorar su situación vital, sin anteponer concepciones morales, religiosas, sociales o étnicas, entre otras.

La mayoría de las personas que han contemplado alguna vez el suicidio, posteriormente se alegran de estar vivas. Dicen que no querían poner fin a sus vidas, sencillamente deseaban evitar la pena.

Lo más importante es hablar

  • El paso más importante es hablar con alguien. Las personas que están al borde del suicidio no deben intentar arreglárselas a solas. Tienen que buscar ayuda AHORA.
  • Hablar con la familia o amigos. El solo hablar con un miembro de la familia, con un amigo o compañero puede aportar un gran alivio.
  • Hay personas que no pueden confiarse con la familia o amigos. Para algunas es más fácil hablar con un extraño. Centros como el nuestro, que ofrecen apoyo y amistad, donde se puede hablar con voluntarios que han sido entrenados para escuchar.
  • Hablar con un profesional. Si una persona está pasando por un largo período de abatimiento o al borde del suicidio, es posible que él o ella sufra una depresión clínica causada por un desequilibrio químico.
  • El tiempo es un factor importante para progresar, pero lo que ocurra durante ese período es también importante.
  • Cuando una persona está al borde del suicidio, debe hablar inmediatamente de sus problemas.

Los adolescentes piden

  • Queremos ser más escuchados, más queridos, poder hablar mejor con nuestros padres y estar más tiempo con ellos”
  • “Tener más confianza con mi viejo”
  • “Que no sean tan cerrados”
  • “Que abran más la cabeza y se pongan en mi lugar, en algunas cosas”
  • “Los sentaría a los dos y trataría de que entiendan que soy como soy”
  • “Estar más tiempo con ellos” y “que hablemos más”
  • “Salir juntos un día especial, el asadito”
  • “Que me preste más atención”